El gato balinés es una raza de
gato doméstico derivada del gato siamés, lograda por cruzamientos con gatos de
pelo largo, para obtener un animal con una complexión y variedades de colores
similares a la del siamés, pero con un pelo largo, sedoso y abundante.
Su origen se encuentra en los
Estados Unidos durante la década de 1940, aunque no se lo reconoció como raza
oficialmente hasta la década de 1960. A diferencia de lo que se podría pensar,
su nombre no hace referencia a su lugar de origen, sino que le fue dado por los
primeros criadores para mantener una cierta referencia oriental.
Características
Es un gato muy leal a su dueño.
Puede ser indiferente a los demás miembros de la familia en caso de que tenga
un gran afecto a un miembro determinado de la misma.
Tiene una buena musculatura. Sus
extremidades son delgadas, siendo las posteriores más altas que las anteriores.
Es muy dulce y le gusta estar en compañía de otros animales. Siempre está
tratando de llamar la atención con sus travesuras o simplemente pide que lo
alzen; a diferencia del gato siamés, no es un gato que salte a menos que se lo
permitan. Su voz es más melodiosa y más suave, y su personalidad tiene un toque
de tranquilidad que lo hacen parecer un gato muy aristocrático. Es muy leal a
su dueño, extremadamente dócil y convive perfectamente con niños.
Según el estándar de la
Federación Internacional Felina, gato balinés ideal es esbelto, elegante, con
líneas largas que se afinan, elástico y musculoso. Tamaño mediano.
Cabeza: Tamaño mediano,
proporcionada con el cuerpo. Equilibrada, tiene forma de cuña con líneas
rectas. La cuña comienza en la nariz y gradualmente aumenta en ancho hacia las
orejas con líneas rectas. No debería haber depresión a la altura de los
bigotes. El cráneo de perfil es ligeramente convexo. Nariz larga y recta,
continuando la línea desde la frente sin ninguna rotura. Hocico angosto. Mentón
y mandíbula de tamaño mediano. La punta del mentón forma una línea vertical con
la punta de la nariz.
Orejas: Grandes y en punta,
anchas en la base. En cuanto a la ubicación, continuarán las líneas de la cuña.
Las puntas de las orejas no se inclinarán hacia el frente.
Ojos: De tamaño mediano y ni
protuberantes ni hundidos. De forma almendrada y ligeramente oblicuos hacia la
nariz para continuar armoniosamente las líneas de la cuña. El color deber ser
puro y límpido, de un brillante azul intenso.
Cuello: Largo y esbelto.
Cuerpo y estructura: Largo y
esbelto, bastante musculoso pero delicado y elegante. Los hombros no serán más
anchos que las caderas.
Patas: Largas y finas,
proporcionadas con el cuerpo. Pies pequeños y ovales.
Cola: Muy larga, fina incluso en
la base. Afinándose hacia la punta.
Manto: Fino y sedoso. De un largo
mediano en el cuerpo, algo más largo en el collar, hombros y en la cola, cuyo
pelaje se verá erizado. No tendrá subpelo lanoso. La máscara de la cara, puntos
en las orejas, patas y cola deben corresponder a puntos de color lo más parejos
posible. La máscara no se extenderá sobre toda la cabeza sino que se conectará
con las orejas por medio de trazas de color. El color del cuerpo debe ser
parejo. Se permiten sombras claras en los flancos, pero debe haber un claro
contraste entre los puntos y el color del cuerpo.
Nota: Se permiten ligeras sombras
en el cuerpo armonizadas con los puntos de color. En gatos mayores se permitirá
un color de cuerpo más profundo.
Balinés: Se prohíben cruzamientos
de sia/bal de cualquier variedad de color con silver. Se podrá hacer una
excepción por pedido especial del criador al comité nacional de cría. En estos
casos el comité determinará el color de la camada.
Faltas: Manchas en el vientre o
en los flancos, pelos blancos, claros o jaspeado en los puntos, barras y rayas
en los puntos, excepto para las variedades “tabby”.
Faltas que niegan certificado:
Contraste insuficiente entre los puntos y el color del cuerpo.
Descalifica: Cualquier color de
ojos que no sea azul. Manchas blancas en el cuerpo o en los dedos. Bizquera y
nudo en cola.
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